La información es de la copropiedad
Los residentes, las cuentas, las actas: todo eso le pertenece a la copropiedad. Ante la ley colombiana usted es el Responsable del tratamiento y Libresoftsolutions es únicamente el Encargado. Significa que tratamos esos datos siguiendo sus instrucciones, no las nuestras.
No es una declaración de buenas intenciones: es el reparto de responsabilidades que fija la Ley 1581 de 2012, y de él se desprende todo lo demás.
No entramos sin su permiso
Cuando usted abre un caso de soporte y resolverlo exige mirar sus datos, nuestro técnico tiene que pedirle acceso: qué necesita ver, para qué y por cuánto tiempo. Usted aprueba o rechaza desde su propio portal.
Para que el sistema entregue información tienen que cumplirse todas estas condiciones a la vez. Si falla una, responde «acceso denegado» y no entrega nada:
| Condición | Qué significa |
|---|---|
| Hay un caso abierto | El acceso cuelga de un caso concreto. No existe suelto. |
| Hay una solicitud con motivo, alcance y duración | No es «déjeme entrar». Es «necesito ver esto, por esto, durante tanto». |
| Alguien de la copropiedad la aprueba | La decisión la toma un usuario suyo, desde su portal. |
| Está dentro de la ventana de tiempo | Vence sola. No hay accesos permanentes. |
| No ha sido revocada | Usted la puede cortar en cualquier momento, sin avisarle a nadie. |
| El alcance incluye lo que se intenta leer | Un permiso para ver la configuración no sirve para ver la cartera. |
No es una norma interna que alguien pueda saltarse. Es cómo está construido el sistema.
Los alcances son seis, y están cerrados
No existe un permiso «para todo». Cuando se pide acceso hay que elegir entre estos seis, y cada uno abre únicamente lo suyo:
- Configuración
- Usuarios
- Solicitudes
- Finanzas
- Documentos
- Auditoría
Y si entramos, usted lo ve
Cada consulta que hacemos con un acceso de soporte queda registrada antes de que el dato se entregue. No es un apunte que se escriba después, si todo salió bien: si no se puede escribir el registro, no se entrega la información.
Queda quién entró, qué alcance tenía, con qué caso y a qué hora.
Ese registro no lo podemos borrar
La bitácora de accesos es de sólo añadir. La propia base de datos rechaza cualquier intento de modificar o eliminar un registro, venga de donde venga —incluidos nosotros—.
Un hecho ocurrido no se edita ni se borra. Si hay que rectificar, se añade otro hecho.
Esto vale para las dos bitácoras: la de su copropiedad y la de la plataforma, que es donde quedan nuestros propios actos.
Su derecho al olvido se conserva entero. Si decide irse y pide que eliminemos su información, se elimina toda, bitácora incluida. Lo que nadie puede hacer —ni usted ni nosotros— es quitar un registro incómodo y dejar los demás. O está completa, o no está.
Nuestra consola no ve su día a día
La herramienta con la que administramos el servicio consulta datos de registro y de contrato: qué copropiedades hay, sus usuarios e inmuebles, membresías, licencias, contratos, facturación y dominios.
No consulta cartera, documentos, actas, votos de asamblea, PQR, correspondencia ni autorizaciones de ingreso. Sabemos quién es el cliente y qué contrató; no sabemos qué pasa adentro.
Cada copropiedad está sola en su casa
Cada copropiedad tiene su propia dirección y su propia identidad. La sesión se valida contra esa copropiedad concreta y además exige que la persona tenga membresía activa allí.
Ninguna puede ver los datos de otra, ni por error ni a propósito. No hay forma de cambiar de copropiedad desde el navegador.
Dónde vive esto por escrito
Las tres leyes que enmarcan el servicio son la Ley 1581 de 2012 (protección de datos personales), la Ley 675 de 2001 (propiedad horizontal) y la Ley 527 de 1999, que es la que da validez a las aceptaciones y firmas electrónicas del sistema.
- Términos del servicio ↗ Las condiciones del servicio. Página pública, se abre sin iniciar sesión.
- Tratamiento de datos en la plataforma ↗ Cómo se tratan los datos dentro del producto.
- Política de Tratamiento de Datos de Libresoftsolutions Los datos que recogemos por cuenta propia: quien nos contacta, prueba o contrata.